Educación Básica Alternativa para Karamoja (ABEK)- Uganda

Educación Básica Alternativa para Karamoja (ABEK) - Uganda

Lokiru es un niño de doce años que vive en Karamoja. Como es el único chico de la familia, él es el responsable de cuidar las cabras. Esto significa que Lokiru nunca tuvo la oportunidad de ir a la escuela, hasta que ABEK llegó a su aldea. En colaboración con el Ministerio del Estado de los Asuntos de Karamoja, las autoridades de educación del distrito y la ONG Save the Children de Noruega, la gente de la zona comenzó la idea de desarrollar una educación alternativa para sus niños. Es entonces cuando se creó ABEK.

Karamoja es una región remota y árida del nordeste de Uganda. La supervivencia de sus habitantes, los Karimojong, depende del ganado. Las cosechas suponen una fuente de alimento incierta debido a un clima riguroso y seco. Por ello, son seminómadas y durante la estación seca algunos miembros de la familia se trasladan con el ganado para buscar un pasto mejor.

Hasta ahora, el estilo de vida de los Karimojong no ha permitido la alfabetización. Se calcula que sólo un 11,5% de la población sabe leer y escribir y la mayoría nunca ha tenido la oportunidad de ir a la escuela.

Durante la 2a Guerra Mundial, los colonizadores británicos fueron a Karamoja para recrutar a jóvenes para la guerra. Escribieron con un bolígrafo los nombres de todos los hombres. Muchos de ellos nunca regresaron. Como resultado, se maldijo el bolígrafo y de forma simbólica fue enterrado. Con todo, los Karimojong reconocen la necesidad de la alfabetización. En una simbólica ceremonia en 1995, deshicieron la maldición que sus abuelos habían echado al bolígrafo.

En un país lleno de aulas congestionadas, las clases de Karamoja están casi vacías. La mayoría de los padres no han motivado a sus hijos a que vayan a la escuela, ya que consideran la escolaridad convencional completamente irrelevante para su forma de vida. Las tareas domésticas de los niños son esenciales para la supervivencia de la familia, pero interfieren con la asistencia a la escuela.

Las escuelas han sido orientadas para la formación oficial de niños que aspiran a una vida urbana lejos de una sociedad tradicional.

Los Kiromojong consideran ABEK su iniciativa propia y las comunidades participantes son el motor del proyecto. Los formadores han sido seleccionados en las comunidades y se les ha formado para enseñar en parejas. Se han seleccionados 10 áreas de conocimiento, incluido educación ganadera, producción de la cosecha, paz y seguridad, salud y otras asignaturas relevantes. Lectura, escritura y aritmética están integradas en un contexto que resulte familiar a los niños.

Los profesores dan clase bajo los árboles por la mañana temprano antes de comenzar la jornada de trabajo y de nuevo por la tarde cuando ya ha acabado. Las niñas llevan a sus hermanos pequeños de los que son responsables y los niños pueden aprender a leer y escribir mientras vigilan a sus cabras pastando cerca. Los padres y los ancianos también asisten a clase para que vean el progreso de los niños y aprendan algo también. La enseñanza se lleva a cabo en su propia lengua y la metodología es activa e incluye bailes y canciones tradicionales.

Los ancianos también actúan como profesores en asignaturas específicas como historia local y conocimientos de supervivencia en la comunidad

Las autoridades regionales de educación desempeñan un papel fundamental en el éxito de ABEK. Son responsables de la administración del sistema educativo oficial y de ABEK y por lo tanto responsables de establecer un fuerte enlace entre los dos sistemas. Los trabajadores de las autoridades educativas trabajan para garantizar que los niños discapacitados tengan acceso a ABEK. Algunos niños discapacitados ya asisten y participan activamente en las clases.

Los niños que comienzan su educación en ABEK pueden pasarse al sistema oficial si lo desean. Debido a que las clases de ABEK comenzaron a mediados de 1998, más de 100 niños han sido transferidos. Los funcionarios del Departamento de Educación del distrito están convencidos de que los métodos utilizados en ABEK son muy efectivos y que los niños de ABEK aprenden a leer y escribir mucho más rápido que los niños en escuelas oficiales. Ahora están trabajando en maneras de aplicar los métodos utilizados en ABEK en las escuelas oficiales.

Cuando les preguntamos lo que hacían en su tiempo libre, las hermanas adolescentes Lukia y Lukolo contestan "¡ABEK!"

Explican que en ABEK pueden aprender a leer y escribir sin tener que abandonar sus tareas. Además, sus nuevas destrezas les permiten hacer sus tareas mejor: pueden leer los prospectos de las medicinas y mantener un registro de los vecinos que les compran productos a crédito! ABEK todavía está en fase piloto, con una participación de 7000 niños. Aún queda mucho trabajo por delante para garantizar la cohesión y crecimiento del programa. Pero su éxito ha superado todas las expectativas y puede medirse con el entusiasmo de los niños.

Margarita Focas Licht es la coordinadora regional- Nordeste y Centro de Africa, Save the Children Noruega. Puede contactarla en Hammersborg Torg 3, 0130 Oslo Norway . Fax: +47 22 99 08 60 . Email:

Reference:
Link: http://www.eenet.org.uk/resources/eenet_newsletter/news4_sp/page3.php
Published in: Enabling Education 4_